El Consejo de Ministros ha aprobado un real decreto que restringe el consumo de alimentos precocinados, frituras y productos con alto contenido en grasas saturadas, azúcares y sal en diversos centros. La medida afecta a hospitales, centros residenciales, escuelas infantiles de 0 a 3 años (públicos y privados), así como a bibliotecas, universidades y museos públicos.

Restricciones en los menús y protección a la infancia

La normativa establece límites estrictos para los platos precocinados: un máximo de tres raciones mensuales en residencias y hospitales, cifra que se reduce a una sola ración al mes en escuelas infantiles y para menores de edad en hospitales. Asimismo, las frituras quedan limitadas a dos raciones semanales.

Nuevos estándares de calidad y sostenibilidad

El decreto impulsa una alimentación más natural y sostenible mediante las siguientes exigencias:

  • Frutas y hortalizas: Al menos el 90% de las frutas y el 30% de las hortalizas deben ser frescas y de temporada, con un mínimo del 10% proveniente de circuitos cortos de distribución.
  • Proteínas y cereales: Se fomenta el consumo de legumbres (al menos un plato principal semanal en menús diarios) y pescados (dos raciones semanales en menús diarios). En cuanto a los cereales, el 50% de la oferta semanal en menús diarios deberá ser integral.
  • Producción ecológica: El 25% del coste total de adquisición de alimentos deberá destinarse a productos ecológicos, permitiéndose un mínimo del 10% durante los primeros cuatro años para facilitar la transición.

Regulación de máquinas vending y agua potable

Las máquinas expendedoras deberán contener al menos un 70% de productos saludables, los cuales deben ubicarse en las zonas de mayor visibilidad. Se limita la presencia de bebidas azucaradas y energéticas, y las máquinas de café ofrecerán por defecto 0 gramos de azúcar añadida. Además, se obliga a la instalación de fuentes de agua potable gratuita y señalizada.

Supervisión profesional y salud pública

La alimentación en estos centros deberá ser supervisada por profesionales en nutrición humana y dietética, adaptando los menús a la edad y necesidades especiales. También se implementarán cribados nutricionales en hospitales y residencias para detectar la desnutrición.

Esta medida, alineada con recomendaciones de la OMS y la AESAN, busca combatir las enfermedades no transmisibles. Según la Encuesta de Salud de España de 2023, el 57,7% de la población mayor de 15 años padece alguna enfermedad crónica y el 55% de los mayores de 18 años presenta exceso de peso.