El Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria en Cantabria, en colaboración con la Unidad Central de Ciberdelincuencia de la Policía Nacional y la Oficina Móvil de Europol, ha desmantelado una organización criminal dedicada al blanqueo de capitales procedentes de ciberestafas internacionales. La operación ha culminado con la detención de nueve personas, entre ellas los cabecillas y el responsable de captar "mulas financieras", en localidades de Santander, Madrid, Alicante y Tenerife.
Modus operandi: de la estafa al comercio internacional
La organización operaba mediante un sistema estructurado en dos fases. En primer lugar, obtenían fondos ilícitos a través de fraudes informáticos internacionales, empleando modalidades como el Business Email Compromise (BEC) o Man in the Middle, suplantaciones comerciales y las denominadas "estafas del amor". Las víctimas se distribuían por diversos países de Europa, Sudamérica y Asia, incluyendo Alemania, Finlandia, Portugal, República Checa, Rumanía, Suecia, Taiwán y Perú.
Para legalizar el dinero, la red utilizaba una compleja estrategia de estratificación:
- Canalización: Los fondos se ingresaban en cuentas de sociedades pantalla y personas físicas ("mulas") ubicadas principalmente en Cantabria y Madrid.
- Fraccionamiento: Se aplicaba la técnica de smurfing mediante transferencias circulares, envíos de divisas y retiradas masivas de efectivo.
- Blanqueo comercial: A través del sistema de Trade-Based Money Laundering, inyectaban el dinero en la compra de vino español, maquinaria y vehículos industriales, que posteriormente eran exportados a países africanos.
Para evitar la trazabilidad, la organización utilizaba a las propias bodegas proveedoras como exportadoras formales ante la aduana, desvinculando así la entidad receptora del dinero ilícito de la salida de la mercancía.
Cifras y desarrollo de la operación
Se estima que el volumen de fondos blanqueados supera los tres millones de euros, sin contar numerosas tentativas de estafa adicionales detectadas durante la investigación. El caso se inició en 2025 tras un informe de inteligencia del Sepblac sobre operativas financieras sospechosas en Cantabria.
La fase operativa se desarrolló en dos etapas. El 11 de agosto se realizaron registros en Torrelavega con dos detenciones. Posteriormente, los días 20 y 21 de octubre, se efectuaron siete detenciones más y cinco registros en Madrid (Fuenlabrada, Las Rozas, Majadahonda) y Adeje (Tenerife). Durante las diligencias, se incautaron equipos informáticos, documentación mercantil, joyas de alto valor y dinero en efectivo.
La investigación contó con la supervisión del Tribunal de Instancia e Instrucción número 3 de Santander y la cooperación de autoridades de Alemania, Portugal, Reino Unido, Países Bajos, República Checa, Italia, Chipre y Macedonia.