El Comité del Programa Científico de la Agencia Espacial Europea (ESA) ha dado luz verde a la misión Arrakihs, un proyecto diseñado para estudiar los halos de galaxias cercanas y reconstruir la historia cósmica. El lanzamiento del satélite está previsto para finales de 2030.

Objetivos científicos y funcionamiento

La misión, cuyo nombre es el acrónimo de Analysis of Resolved Remnants of Accreted galaxies as a Key Instrument for Halo Surveys, se centrará en captar la tenue luz de los halos galácticos. Estas regiones esféricas, compuestas principalmente por materia oscura, gas caliente ionizado y estrellas, actúan como el registro histórico de la formación de las galaxias.

Arrakihs analizará al menos 80 galaxias con una masa similar a la de la Vía Láctea. El objetivo es cartografiar las corrientes estelares —restos de pequeñas galaxias absorbidas por la gravedad— para confirmar los modelos de formación galáctica y determinar si nuestra propia galaxia es excepcional o representativa de una galaxia típica.

Desarrollo técnico y liderazgo europeo

Para detectar objetos de bajísima luminosidad, la nave contará con un instrumento compuesto por cuatro cámaras organizadas en dos pares de telescopios binoculares. Este sistema será sensible a diversas longitudes de onda, abarcando desde el ultravioleta cercano y la luz visible hasta el infrarrojo cercano.

El diseño y desarrollo de dicha instrumentación está liderado por un consorcio de Estados miembros de la ESA encabezado por España, con la colaboración de Suiza, Austria, Bélgica, Noruega, Portugal y Suecia, contando además con el apoyo del programa Prodex.

Cronograma y contexto

La decisión de adopción se formalizó durante la reunión del Comité del Programa Científico celebrada los días 10 y 11 de junio de 2026 en el Instituto Astrofísico de Canarias, en Tenerife. Arrakihs se clasifica como una misión «rápida» o de clase F del programa Cosmic Vision, lo que implica un periodo inferior a diez años desde su selección (noviembre de 2022) hasta su puesta en órbita.

La profesora Carole Mundell, directora de Ciencia de la ESA, destacó que la misión es «pionera y única», subrayando que su rápido desarrollo evidencia la flexibilidad del programa científico de la agencia.