El Ministerio de Sanidad trabaja en un nuevo Real Decreto destinado a modernizar la medición de las listas de espera del Sistema Nacional de Salud (SNS). El objetivo principal es garantizar la trazabilidad de los datos, evitar la manipulación de las cifras y establecer criterios comunes que reflejen con precisión el tiempo real de espera de los pacientes.
Nuevos criterios de registro y control
La normativa establecerá que el cómputo del tiempo de espera comenzará estrictamente desde la indicación facultativa, independientemente de la disponibilidad de citas en la agenda. Para evitar el llamado "maquillaje" de datos, el proyecto prohibirá expresamente la creación de listas, bolsas o registros paralelos ajenos al registro oficial.
El nuevo modelo incluirá consultas externas, pruebas diagnósticas y terapéuticas, así como intervenciones quirúrgicas, con datos desagregados por gravedad y prioridad clínica. Específicamente, se ampliará el seguimiento a 25 procesos quirúrgicos y se diferenciarán los tiempos de 15 pruebas diagnósticas.
Inclusión inédita de la Atención Primaria
Por primera vez, el SNS incorporará la medición de las listas de espera en Atención Primaria. El sistema permitirá monitorizar el acceso a:
- Medicina de familia.
- Pediatría.
- Enfermería.
Se analizarán indicadores como el porcentaje de citas obtenidas en los primeros días, los casos que superen los diez días hábiles de espera, la demora en la atención domiciliaria y el número de personas que no consiguen cita por falta de huecos.
Derechos del paciente y transparencia de datos
El proyecto refuerza el derecho a la información, permitiendo que los pacientes consulten cuántos días llevan esperando y la demora estimada para su proceso. Asimismo, quienes sean derivados a centros concertados permanecerán en la lista hasta que se confirme la recepción de la atención.
En cuanto a la publicación de datos, la frecuencia pasará de ser semestral a trimestral, con información mensual en formatos abiertos. Se introducirán nuevos indicadores, como los percentiles para identificar las demoras más prolongadas y el número de pacientes sin cita asignada.
Esta propuesta, fruto del consenso con las comunidades autónomas en el Consejo Interterritorial del SNS, busca actualizar el marco regulatorio vigente desde el Real Decreto 605/2003 para adaptarlo a las herramientas digitales actuales.