La ministra de Defensa, Margarita Robles, visitó este 5 de octubre el Cuartel General de la División ‘Castillejos’, ubicado en el acuartelamiento ‘Sancho Ramírez’ de Huesca, para destacar el papel de esta unidad en el nuevo modelo de fuerzas de la OTAN.
A partir de 2027, la División ‘Castillejos’ asumirá el liderazgo del Mando Componente Terrestre de la Fuerza de Reacción Aliada (ARF). Este compromiso se llevará a cabo de forma rotatoria, siendo España uno de los países seleccionados junto a Reino Unido, Italia y Francia.
Proceso de evaluación y despliegue
Para alcanzar este liderazgo, la unidad se encuentra inmersa desde enero de 2025 en un riguroso proceso de evaluación por parte de la Alianza Atlántica. Este ciclo culminará en diciembre con la realización del ejercicio ‘Steadfast Dagger’ 26 en Stavanger, Noruega.
La ARF se define como un dispositivo estratégico con capacidad multidominio, diseñado para ejecutar un espectro completo de misiones. Desde el cuartel general de Huesca se coordinarán fuerzas aliadas con capacidad de despliegue en un plazo máximo de 10 días para conducir operaciones terrestres multinacionales.
Reconocimiento institucional
Durante su intervención, Robles subrayó que las capacidades españolas son fundamentales para reforzar el Concepto de Disuasión y Defensa del Espacio Euroatlántico, afirmando que “las capacidades y la contribución de nuestro país en el marco de las misiones de la Alianza son incuestionables”.
La ministra estuvo acompañada por el jefe de Estado Mayor del Ejército de Tierra (JEME), el general de Ejército Amador Enseñat, quien reconoció el espíritu de sacrificio del personal militar ante el reto de defender el territorio de la Alianza Atlántica y mantener la eficacia de las Fuerzas Armadas españolas.