La Agencia Espacial Europea (ESA) ha alcanzado un nuevo hito en la observación de la Tierra con el lanzamiento conjunto de los satélites FLEX Earth Explorer y Copernicus Sentinel-3C. El despegue tuvo lugar el 15 de septiembre a las 03:21 (22:21 hora local del 14 de septiembre) desde el puerto espacial europeo en la Guayana Francesa, utilizando el cohete Vega-C en su vuelo VV30.
Detalles técnicos del lanzamiento
Para lograr la puesta en órbita de ambos dispositivos, se utilizó el adaptador de lanzamiento Vespa. El Sentinel-3C, ubicado en la parte superior del adaptador, fue el primero en entrar en órbita, seguido por el FLEX aproximadamente una hora después. El Centro Europeo de Operaciones Espaciales, en Alemania, confirmó la recepción de las primeras señales de ambos satélites, validando una separación segura del cohete.
Objetivos de las misiones
Según Simonetta Cheli, directora de Programas de Observación de la Tierra de la ESA, este lanzamiento representa la culminación de años de cooperación internacional e innovación científica. Cada satélite cumple una función específica:
- FLEX: Diseñado para medir la actividad fotosintética desde el espacio mediante un espectrómetro de imágenes de fluorescencia. Detectará la fluorescencia invisible al ojo humano para evaluar la salud de la vegetación, la productividad de los ecosistemas y el impacto del cambio climático.
- Sentinel-3C: Tercer integrante de su serie, se encargará de la recopilación sistemática de datos sobre océanos, tierras emergidas, hielos y la atmósfera, apoyando los servicios europeos de Copernicus.
Operaciones y colaboración futura
El cohete Vega-C, desarrollado por la ESA en colaboración con Avio, permitió colocar hasta 2.300 kg en órbita terrestre baja. Tras la fase de puesta en servicio, la gestión del Sentinel-3C será compartida entre la ESA y Eumetsat, mientras que FLEX permanecerá bajo el control de la ESA.
Ambos satélites operarán en una configuración en tándem. Inicialmente, FLEX orbitará junto al Sentinel-3A antes de que el Sentinel-3C tome su lugar. Esta disposición permitirá combinar los datos de fluorescencia de FLEX con información atmosférica y superficial del Sentinel-3, proporcionando una visión detallada del funcionamiento de la vegetación global.