La ministra de Sanidad, Mónica García, ha informado este domingo tras visitar Ceuta que el sistema sanitario de la ciudad ha logrado responder a la crisis humanitaria iniciada el 30 de julio sin suspender consultas ni intervenciones programadas para la población local.

Entre el 31 de julio y el 14 de agosto, el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA) realizó 5.801 asistencias, cifra a la que se suman más de 2.500 atenciones brindadas por Cruz Roja en la playa del Trampolín. La presión asistencial alcanzó su pico el 31 de julio con 1.149 asistencias, descendiendo hasta las 322 el 14 de agosto, lo que representa una reducción del 72%.

Despliegue de recursos y capacidad hospitalaria

Para gestionar la emergencia, se activó el Nivel 1 del Plan de Catástrofes Externas del Hospital Universitario de Ceuta y se incorporaron más de 60 profesionales de refuerzo. La estrategia permitió que el 60% de las atenciones se canalizaran a través de Atención Primaria y el 40% mediante Urgencias hospitalarias.

En cuanto a la capacidad hospitalaria, el centro amplió sus camas funcionantes a 212, de las cuales 101 se encuentran ocupadas y 111 libres. Actualmente, hay 28 pacientes migrantes ingresados.

Riesgos sanitarios y medidas preventivas

Mónica García ha subrayado que, aunque no existe una crisis sanitaria, sí hay una crisis humanitaria con riesgos sanitarios derivados de las condiciones de insalubridad en las que se encuentran algunas personas migrantes. La ministra destacó la urgencia de garantizar condiciones dignas de agua, higiene y alojamiento, señalando la necesidad de trasladar a las personas fuera de la playa.

Como medida de apoyo, el Ministerio de Sanidad reforzará la presencia del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES) desde este lunes, desplazando a un profesional para colaborar técnicamente con la Ciudad Autónoma en la reducción de riesgos de salud pública.