La tasa de variación anual del Índice de Precios de Consumo (IPC) se situó en el 3,6% durante el mes de julio, lo que representa un incremento de cuatro décimas respecto a la cifra registrada en junio.
Análisis de la inflación anual y subyacente
El incremento anual estuvo impulsado principalmente por dos sectores: el de Transporte, cuya tasa subió más de un punto hasta el 6,2% debido al encarecimiento de los combustibles y lubricantes para vehículos personales, y el de Vivienda, que alcanzó una variación del 5,7%, un punto más que el mes anterior, afectada por el alza en los precios de la electricidad.
Por su parte, la inflación subyacente, que excluye los alimentos no elaborados y los productos energéticos, experimentó un ligero aumento de una décima, situándose en el 3,0%.
Evolución mensual de los precios
La variación mensual del IPC general fue del 0,3%. Entre los grupos con mayor repercusión positiva destacaron:
- Transporte: tasa mensual del 2,3% (repercusión de 0,365).
- Vivienda: variación del 1,6% (repercusión de 0,193).
- Actividades recreativas, deporte y cultura: tasa del 2,3% debido al aumento en los paquetes turísticos (repercusión de 0,168).
En contraposición, los sectores con repercusión negativa fueron Vestido y calzado, con una caída del -10,2% por las rebajas de verano, y Alimentación y bebidas no alcohólicas, con un -0,7% debido al descenso de precios en frutas, hortalizas y legumbres.
Datos regionales y armonizados
A nivel territorial, todas las comunidades autónomas registraron tasas anuales positivas. Cantabria presentó el mayor incremento con un 4,3%, mientras que Extremadura registró el menor con un 3,0%.
Finalmente, el Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA) situó su tasa anual en el 3,9%, tres décimas por encima del mes previo, mientras que su variación mensual se mantuvo en el 0,0%.